Entrevista al escritor, Juane Gumbau.

  1. Profesor y escritor. ¿Cuándo sentiste la llamada de ambos?

¡La llamada!, me gusta. Es una bonita expresión. Lo cierto es que no sabría decirte si me vino antes la inclinación por la escritura o la vocación educativa. Supongo que sería la primera, que viví en casa desde pequeño, ya que mi padre, maestro de convicción, escribía, sobre todo, poesía. Verlo encerrarse durante horas para escribir era algo inspirador. Cuando llegaba la semana grande de las fallas, yo lo acompañaba a leer las críticas ―esos versos satíricos que se ponen en los monumentos y vienen a ser la voz de los ‘ninots’―. Mi padre fue uno de los grandes críticos falleros de Burriana. El niño que entonces era yo se imaginaba en un futuro escribiendo versos para aquellos monumentos de madera y cartón. Y mira tú por dónde que aquel deseo se hizo realidad. Luego, como les pasa a muchos adolescentes, sentí la llamada de la poesía, y de los cuentos. Y allí quedaron mis primeras y modestas creaciones. La vocación de profe, sí, puede ser, vino más tarde. Recuerdo que, cuando se acercaba la hora de escoger carrera, mi padre me sugirió cursar derecho, pero entonces yo ya tenía muy claro que quería dedicarme a la enseñanza, así que la opción de filología era la única que contemplaba.

 

  1. ¿Por qué literatura infantil y juvenil?

Supongo que al trabajar con jóvenes vi en la literatura juvenil un campo que no me parecía ajeno. Además, siempre he acostumbrado a dedicar parte de algunas clases a dejar leer a los alumnos y también siempre me ha admirado cómo se dejan atrapar por la lectura, incluso aquellos que no son lectores habituales. Dicen ―entonces y ahora― que los jóvenes no leen. Seguramente es porque no han encontrado el momento adecuado o el libro adecuado. Bueno, volviendo a tu pregunta. Un día Julián Arribas, compañero y escritor, me sugirió escribir una novela y presentarla a un concurso de novelas juveniles. No gané, claro. A pesar de ello, el editor ―un señor entonces desconocido para mí, pero muy agradable y que hoy en día es un buen amigo― me dijo que quería publicarme la novela. Ya puedes suponer lo que supuso para mí. Y así, comencé a desgranar historias para un público juvenil. La literatura infantil vino después. Te cuento el caso, que puede resultar curioso. Cuando mis hijas eran más pequeñas, todas las noches les contaba un cuento. Un día les dije que inventáramos uno. Ellas pusieron como personajes a gente que conocían: el abuelito Juan, el tío Martín… Y luego comenzó una divertida invención. Estaba claro que aquello no podía quedarse solo allí. Así pues, ya con el cuento contado, me vino la idea de escribir mi primera novela infantil, El clarió màgic del iaio Joan. Y he de decir que este tipo de literatura me ha sedujo desde el principio. Me lo paso francamente bien construyendo aventuras para mis personajes, me siento cómodo y es divertido. De todas maneras, no he abandonado la literatura juvenil. Ahora, estoy pensando en novelas para un público mayor, pero sin abandonar la LIJ.

 

 

  1. Tus libros están llenos de magia y valores. ¿Crees que es importante transmitir todo esto a los niños?

Creo que es un deber de todo escritor que se dirija a este tipo de público. Los niños son esponjas y los contenidos de los libros pueden influirlos muy positivamente, aunque ―y ya es triste el caso― también podría darse el efecto contrario. Por ello hay que cuidar con especial esmero un libro para niños. Los valores que se vierten en una novela infantil deben estar muy meditados. Y aunque aparentemente no se vean, deben estar. Como diría el buen zorro de El principito: “Lo esencial es invisible a los ojos”. Además, mi mujer, que es mi crítica más terrible, cosa que le agradezco enormemente, me anima muchísimo a contar historias que transmitan, que tengan alma y por ello, que lleguen al corazón de los lectores.

En cuanto a la magia ―la entiendo como fantasía―, es una apuesta personal. Me gusta mucho tirar de imaginación para construir mis historias. Creo que la imaginación es esencial en los primeros lectores, les da herramientas para afrontar la vida. Hace poco leí un reportaje en el que se decía que la tendencia realista o los temas comprometidos socialmente estaban en auge en la LIJ, y que la imaginación perdía peso. Esto me produce tristeza, y no ―por supuesto― porque no vea importante aquellos temas, sino por lo que te he comentado anteriormente. Pero bueno, mientras el escritor no deje en un cajón la sutil imaginación, me doy por satisfecho. Cuando era joven dirigí obras de teatro y musicales. En el musical Barnum, que cuenta la historia del gran embaucador y empresario circense americano Phineas Taylor Barnum―algunos lo conocerán mejor según la película del gran Showman―, en un momento de la obra el abuelo del protagonista le dice: La imaginación es un don, Phineas, el elixir de la vida, el germen de la grandeza. Sobran las palabras.

 

  1. ¿Cuántos premios tienes?

           Bueno, premios de novela, pocos. Me premiaron con un segundo puesto en un concurso de cuentos en Valencia y con el premio de narrativa infantil Vicent Silvestre de Alcira, que es todo un orgullo. En el apartado de poesía me he centrado en poesía fallera ―panegíricos y críticos―, y aquí sí he recibido bastantes premios. Al principio, cuando te presentas a concursos literarios y no resultas ganador, te sientes un poco frustrado, pero es un sentimiento efímero y pasajero ―debe serlo―. Cuando ya llevas un tiempo escribiendo, te das cuenta de que ese es precisamente tu objetivo: escribir. El resto viene por añadidura. Y, aunque suene a tópico, la verdadera satisfacción es la que te transmiten los lectores. Eso sí, no hay que hacer ascos a un buen dulce. Un premio es una inyección de vitaminas literarias para seguir contando historias.

 

 

  1. Creo que llevas a tus «personajes» contigo en las presentaciones de tus cuentos. ¿Es así?

Sí, así es. Un día me hicieron un regalo muy especial: una muñeca de goma EVA que representaba a Lluna, la protagonista de mi libro El viatge de Lluna a les muntanyes, con el que gané el premio de Alcira. Después, mi hermana me regaló a Èric, Caterina i el señor Bernat, el trío protagonista de mi último libro infantil Èric i la princesa dels gels. Así que me los llevo a las charlas y se los enseño a los niños, y les encantan.

 

  1. ¿Qué te gusta leer? Algún escritor favorito.

Leo un poco de todo. Dependiendo de la época del año escojo un libro u otro. Por ejemplo, en verano estoy escogiendo libros de intriga, novela negra… En otras épocas cambio el género.

En cuanto a mi escritor favorito desde bien joven ha sido Gabriel García Márquez. No sé, me pilló en un momento esponja y me imbuí de esa magia realista que recorre sus novelas. Y de tanto en tanto releo sus libros. Es el autor del que más libros tengo.

 

  1. ¿Qué sientes cuándo los niños te miran y aplauden? Porque estoy segura de que te aplauden mucho.

Es el premio más grande que pueda tener un escritor. De verdad te digo que no se puede explicar ―vaya contradicción, ¿no? ―. Es increíble cómo transmiten los niños. A ellos, o les gusta o no les gusta. Y si te demuestran que el libro les ha encantado, da por seguro que es cierto. ¡Éxtasis literario en toda regla! El año pasado, tras acabar una animación lectora, una niña me dijo que yo era su escritor favorito. Entendí, claro, que el libro lo era. Pero aquel día nadie ni nada fue capaz de borrarme la sonrisa.

 

  1. Alguna injusticia que no soportes.

Un montón, pero no quiero hablar de las grandes ―que todo el mundo se las sabe de memoria y a veces parece que las desgastamos de tanto mentarlas―, sino de las pequeñas. Me molestan mucho aquellos que siempre piensan tener la razón, y no respetan las ideas ni opiniones de los demás ―es terrible y muy peligroso―; también me molesta que los coches aparquen encima de una acera, sin ninguna consideración por los pobrecitos que van a pie, o por los que, por desgracia, van sobre dos ruedas y no quisieran; o que se coman mi distancia de seguridad en los adelantamientos, o que la literatura fantástica sea apartada por culpa de otras ―aunque las respeto―, o que haya un niño sin un pan que llevarse a la boca o sin un libro que llevarle a su imaginación. Y ya no te digo más, Tali, que pareceré muy quisquillo.  De todas maneras, las injusticias están para ser cambiadas. En los libros parece muy fácil, porque el autor ―casi siempre― puede imponer su voluntad y un final justo, o feliz. En la vida real, es algo más difícil, aunque no imposible, ¿no?

 

  1. Y ya, para terminar, háblanos de tus proyectos a breve o largo plazo.

Pues tengo varios, y algunos ya en marcha. Ahora estoy con una segunda parte de mi libro L’àngel de la mort, y ya llevo bastantes paginitas. La cosa va tomando forma. Si la primera historia tenía como protagonista a un joven, en esta segunda desvío el protagonismo recae en una de sus amigas, que también sale en el primer libro. También tengo comenzada otra novela juvenil, para la cual tomé como referentes a unos alumnos que tuve hace ya algunos años. Creo que será muy divertida, porque aquel grupito era un caso. Además de estas, voy trabajando de tanto en tanto en dos proyectos de novelas para adultos ―aunque no me gusta mucho este término―. He de confesarte que me cuesta bastante dejar aparcados los proyectos infantiles para dedicarme a estos últimos que te comentaba. Sí, sí, llevo varias a la vez, pero esto se va a acabar. Y voy a decirlo en voz alta para convencerme: lo mejor será dedicar mis esfuerzos a una y dejar en el cajoncito de proyectos las otras, porque si no, no hay manera. Que tengan paciencia.

 

Bueno, Tali, no quiero alargarme más. Para acabar, quería agradecerte tu interés y tu pasión por los libros, por la lectura y la escritura. ¡Ah!, y me parece fantástico vuestro proyecto de Castellón Digital, y que hayáis pensado en un espacio para la literatura. Me adhiero a un pensamiento que alguien nos dejó, creo que fue un tal Borges, y que dice: “Siempre me imaginé que el Paraíso sería una especie de biblioteca”.

Gracias a ti, Juane, por concedernos esta entrevista. Eres una gran persona además de un gran escritor. Desde aquí recomendar todos tus libros. Enganchan desde el principio y dejan un muy buen sabor. Estaremos muy atentos a tus novedades. Gracias. Un abrazo.

3 comentarios en “Entrevista al escritor, Juane Gumbau.

  • el 16 noviembre, 2019 a las 12:56 pm
    Permalink

    Gracias, Tali, i gracias, Castellón Digital.

    Respuesta
  • el 16 noviembre, 2019 a las 5:40 pm
    Permalink

    Molt bona entrevista, Juane. A veure si van eixint a poc a poc tots aquests projectes que tens entre mans.
    Una salutació

    Respuesta

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